Ahorro
El Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE) ha realizado dos estudios para que la información que ofrecemos desde Termyca fuera contrastada por organismos independientes. El primer estudio hace referencia a la contribución al calentamiento global causado por las diferentes alternativas existentes para la climatización de terrazas. El segundo determina cómo con las sillas Termyca se reduce la demanda de calefacción de los edificios y la huella de carbono.
El estudio analiza cómo contribuyen al calentamiento global las alternativas existentes para la climatización de terrazas en Madrid tras la prohibición de colocar estufas de gas en terrazas.
El informe del CIRCE concluye que el uso de sillas Termyca en terrazas podría reducir hasta un 99,39% las emisiones de CO2 a la atmósfera, comparado con las emisiones de las estufas de butano.
Si comparamos las emisiones de CO2 con las de las estufas eléctricas, esta rebaja supondría un descenso del 97,86%.
Las terrazas de Madrid tienen de media 2,87 estufas y unas 30,67 sillas. Por lo que podría decirse que cada estufa podría ser reemplazada por 10,68 sillas Termyca. De promedio, una estufa de butano emite 163 veces más emisiones de gases de efecto invernadero que las 10,67 sillas Termyca por las que podría ser sustituida. El mismo número de sillas genera 47 veces menos emisiones que una estufa eléctrica.
El informe del CIRCE plantea el estudio con diferentes escenarios. Los investigadores señalaron que solo en Madrid el uso de estufas de butano en terrazas genera 64.498 toneladas de CO2 a la atmósfera; esta cifra baja hasta 18.514 toneladas de CO2 con estufas eléctricas y en el caso de sustituir todas las estufas de butano o eléctricas de Madrid por las sillas Termyca caería hasta las 396 toneladas anuales.
El estudio pretende demostrar la contribución del uso de las sillas Termyca en la reducción de la demanda de calefacción de los edificios y su consecuente impacto en la huella de carbono.
El informe del CIRCE determina que bajando la temperatura de consigna de un edificio público de 22º a 17º, con las sillas Termyca se mantiene la sensación térmica de los usuarios consiguiendo un ahorro en calefacción de entre un 40% y un 41%.
Para estudiar la influencia de las sillas Termyca en el comportamiento térmico y energético de un edificio se ha seleccionado un edificio educativo de referencia de Zaragoza y se han realizado simulaciones en diferentes escenarios con diferentes hipótesis de sistemas de calefacción.
El estudio demuestra que cuando la temperatura de consigna se establece en 17º (cinco menos respecto al escenario original), el uso de sillas Termyca permitiría un ahorro del consumo de calefacción entre un 40,82% en el caso de que se utilicen las sillas solo en las tres horas lectivas más frías de la mañana y un 41,02% con cinco horas de funcionamiento y hasta un 41,20% para ocho horas de encendido de las sillas.
Estos datos los obtenemos con una ratio de 1,5 m2/persona. Si ampliamos esta ratio a 3 metros cuadrados por persona, el ahorro supera también el 40% en todas las franjas horarias de uso. Con ello, conseguimos reducciones de las emisiones a la atmósfera del 33% para el caso de sistemas de calefacción con gas natural; del 35% para calefacción de gasóleo y del 34% para edificios con radiadores eléctricos.